Vayikra' IV (5782-5783)

 

14 Después ofrecerá de ella, como su ofrenda quemada al SEÑOR, el sebo que cubre las vísceras y todo el sebo que está sobre las vísceras, 15 los dos riñones con el sebo que está sobre ellos, junto a los costados; y con los riñones extraerá el sebo que cubre el hígado. 16 El sacerdote los hará arder sobre el altar como alimento. Es una ofrenda quemada de grato olor al SEÑOR. Todo el sebo es para el SEÑOR.
17 
“Este será un estatuto perpetuo a través de sus generaciones. En cualquier lugar que habiten, no comerán nada de sebo ni nada de sangre”.


Levítico 3:14-17 (RVA2015)

Estar en paz con el Señor es: que un vez que he sido liberado del pecado, me mantenga fuera de él practicando los lineamientos que me mantienen dentro del redil.


La paz es algo que todo mundo busca. Vivir bien, en tranquilidad con todo mundo sin ninguna clase de problemas es el escenario ideal para cualquiera. "El respeto al derecho ajeno es la paz" menciona el ex-presidente de México, el oaxaqueño Benito Juárez.

Sin embargo la paz es lo que menos se propicia entre las personas porque siempre están tratando de sobrepasar por la libertad del otro para lograr sus fines personales. Sean nobles o no, se sobrepasa. La paz que la gente conoce hoy es el estar tranquilo consigo mismo y satisfecho de haber alcanzado las metas que anhelo. Aun sobrepasando el bienestar de familia, de amigos, de seres amados.


La Torah, por el contrario, nos muestra otra cosa con respecto a la paz. El sacrificio de paz tiene sus propias característcas delante del Señor. No son difíciles de llevar a cabo, pues es solo ofrecer riñones y sebo. Aunque detrás de esto hay algo muy importante que el Señor señala. La paz consiste en que entregues tus riñones, tu sebo y no consumas ni sebo ni sangre. ¿Qué significa esto? El sebo es una representación del pecado.

El pecado debe consumirse en nosotro, es decir, debe terminarse por completo, no debe haber rastro de él en nosotros. Llevarlo ante el altar es mostrarle al Señor que de todo lo que Él señala como pecado, en nosotros no hay rastro de ello porque hemos seguido sus justos juicios para alejarnos de ello. Hemos sido lavados (bautismos, Heb 6) no solo en la sangre de Mashiaj, sino en aguas por causa de su palabra, purificandonos cada vez más.

El sebo va acompañado por los riñones. Antiguamente se creía que era de donde provenía el "consejo" o las decisiones. Los consejeros del cuerpo. Al quemar los riñones y el sebo el mensaje es claro: "Señor, mi consejo, mis decisiones están en paz contigo ya que el pecado no los ha impregnado y mi consejo es tu Torah, tu instrucción divina".


Estar en paz con el Señor es: que un vez que he sido liberado del pecado, me mantenga fuera de él practicando los lineamientos que me mantienen dentro del redil.


La verdadera paz o shalom (un concepto más amplio, no solo mental sino de obrar correctamente y que el Señor no tenga nada que reprocharnos sino que esté agradado de nuestro vivir) se logra haciendo lo que Él estipula.

El pueblo del Señor en su mayoría trata de sobrepasar los mandatos del Señor y cree que así hace un correcto ejercicio de su libertad y eso es lo que le trae paz. Pero el pueblo no ha sabido entender esto: La paz no es que tu te sientas satisfecho a costa de los demás, sino propiciar que todos estén en esa plenitud donde no se nos reprocha rebeldía, necedad. Porque finalmente nuestra paz es estar en buenas cuentas con el SEÑOR. Si no es así, no es cierto que hay paz, no es cierto que estamos bien. Solo hay un momento de tranquilidad que propicia más y más la necedad y la ofensa contra el Señor. Si no se corrige este rumbo rebelde, se terminará recibiendo consecuencias que hablan de no estar en paz con el Eterno.


El día de hoy estamos inmersos en concepto de paz que no atañen al Señor y mucho menos los involucran. Por eso el mundo no puede vivir en paz: porque rechaza a quien entrega la paz al mundo. Debemos, como pueblo, alejarnos de esas prácticas que tienen los gentiles. Debemos recordar que no hay paz fuera del Señor. Debemos recordar que nada nos da paz fuera del Señor. Y si el mundo dice: paz y seguridad, como Shaul/Pablo lo menciona, no lo creamos.

Que en tu día hoy busques y luches por alcanzar la verdadera paz en Yeshúa nuestro Mesías y en su Torah de verdad.


"Hoy estamos un día más Cerca del Regreso de Nuestro Amado Señor Yeshúa/Jesús"