Resumen parashá Tzav
Torah: Levítico 6:8 – 8:36
Haftará:
Jeremías 7: 21-8: 3; 9: 22-23
Brit
Jadashah: Hebreos 9:11-28
Con respecto a las ofrendas, la parashá Tzav continua con las instrucciones para casa una de ellas: olah, minjah, shelamim, jata’at y asham. Pero en ésta, el Señor le detalla a Moshé como lo llevarán a cabo los kohanim. Entre estas instrucciones encontramos:
La vestimenta para el
sacrificio y para sacar la ceniza del altar, el fuego del altar y su arder
continuo, no comer la carne cuya sangre entre en el Mishkan para expiación,
todas las pieza que serán ofrecidas en el fuego del altar y las partes de la
ofrenda que les pertenece por porción.
Seguidamente tenemos la instrucción de cómo
sería la ofrenda de Aharon y sus hijos. La ofrenda presentada para Aharon o
cualquiera que sea el ungido para ser kohen gadol (Sumo sacerdote) se debe
consumir por completo, de ello no se toma nada para la persona.
Igualmente, de la ofrenda jata’at o asham,
señala en que situaciones el sacerdote toma una parte y participa de ella y
cuando sencillamente se quema toda. Lo que toque la carne de la ofrenda jata’at
queda santificado y la sangre que salpica en las ropas, las tales serán lavadas.
Todo sacrificio por culpa, del que sí se
pueda participar deberá comerse en el momento en lugar santo y, lo que sobre se
debe quemar puesto que nada debe sobrar, nada debe pasar por el proceso de
corrupción.
Las personas que estén limpias o ritualmente
puras podrán participar de las ofrendas shelomim o paz por acción de gracias.
De lo contrario, la persona impura será cortada o apartada del pueblo. Es
decir, que no podrá participar del altar hasta que se haya arrepentido y purificado.
Otros dos factores importantes que debemos
considerar es que ni sangre ni grosura o grasa de bueyes, ovejas o cabras
podemos consumir, ya que ambas están dadas al pueblo para presentarlas en el
altar del Eterno. De igual manera, quien los coma será cortado del pueblo hasta
que haya hecho teshuvah.
Finalmente, el Eterno e da las
indicaciones a Moshé sobre todo la ceremonia de la dedicación de Aharon y sus
hijos al sacerdocio. La ofrenda por el pecado, la ofrenda de elevación y
finalmente el carnero de la dedicación. De la sangre de este último pondría en
el lóbulo de la oreja derecha y, en el pulgar de mano y pie derechos. Esto
mostrando o dando testimonio de la entrega de Aharon de sus sentidos, sus
acciones y sus pasos para el Eterno. Así mismo presentan su ofrenda mecida y
participan de ella comiéndola y preparándose durante 7 días dentro del Mishkan
cumpliendo con los días de la consagración para comenzar a ministrar ante el
Eterno.