Pekudei VI (5782-5783)
34 Entonces la nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria del SEÑOR llenó la morada. 35 Moisés no podía entrar en el tabernáculo de reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria del SEÑOR había llenado la morada.
36 En todas sus etapas, cuando la nube se levantaba del tabernáculo, los hijos de Israel partían; 37 pero si la nube no se levantaba, no partían hasta el día en que ella se levantaba. 38 Porque en todas sus etapas, la nube del SEÑOR estaba de día sobre el tabernáculo; y el fuego estaba allí de noche, a la vista de toda la casa de Israel.
Éxodo 40:34-38 (RVA2015)

Cuando el Tabernáculo se erigió, en el día primero del mes primero llamado Aviv o conocido como Nisan, cuando estuvo en orden, la presencia del Señor lleno el lugar. Era tan palpable la presencia del SEÑOR que ni Moshé su hombre santo podía entrar en él. La presencia del Señor posandose sobre esa casa era una manifestación de gozo para el pueblo: Yo habito en medio de ustedes. Era la señan que la obra que todo el pueblo hacía era agradable no solo a Moshé como el arquitecto, sino al Eterno quien es el Arquitecto mayor detrás de este diseña tan particular y tan simbólico.
La presencia del Señor se hace totalmente palpable cuando la casa es construida con base a las palabras de Mashiaj (Mateo 7:24-27, Lucas 6:46-49). La autoridad, el poder de autocontrol y límites por amor al SEÑOR, una enseñanza de vida que realmente cautiva, el desarrollar los dones de formas que ojos no han visto en las últimas generaciones. El SEÑOR se manifiesta y se hace sentir totalmente cercano.
El pueblo hoy debemos buscar construir el tabernáculo personal y levantarlo de la manera que nos dice. Debemos buscar que en nuestra vida se haga palpable la obra de nuestro amado Mashiaj/Mesías Yeshúa/Jesús. Para que las personas que aún no lo conocen sientan la necesidad de conocerlo. Y aquellos que están rebeldes al SEÑOR tengas el deseo de reconciliarse on Él. La libertad que el Señor nos da es la de servirle voluntariamente a todo lo que nos manda para que, en consecuencia, su mano se haga palpable en nosotros y para que nuestra luz resplandezca con al intensidad de la de Mashiaj.
Si no has comenzado a construir o tu construcción a la luz del SEÑOR no es buena, comienza a construir de manera que Él se agrade, busca el fundamento correcto y haz crecer ese edificio que hablará de Mashiaj y de su Torah. El tiempo es hoy, mañana quien sabe si haya oportunidad de cambiar el rumbo, de construir mejor. No dejes que tu obra sea quemada y hecha ceniza por el fuego de la prueba. Construye en materiales preciosos que perduran para vida eterna.