Pekudei IV (5782-5783)

 

Los hijos de Israel hicieron todo el trabajo conforme a todo lo que el SEÑOR había mandado a Moisés.
 
Moisés vio toda la obra, y he aquí que la habían hecho como el SEÑOR había mandado; así la habían hecho. Y Moisés los bendijo.


Éxodo 39:42-43(RVA2015)

La bendición es la retribución prometida por seguir los pasos de Abraham: un hombre fiel que obedeció al Señor guardando sus estatutos, mandamiento y leyes

Cuando completamos un trabajo nos sentimos orgullosos. Pusimos todo nuestro empeño y nuestras capacidades para poder dar solución a los retos que atravesamos. Es satisfactorio cuando se nos dice que el trabajo se completó satisfactoriamente y cuando recibimos un agradecimiento por ello. Eso nos motiva a seguir con nuevos retos.


Sin embargo cuando se trata del trabajo en el Señor suele ser un tanto diferente. Porque en ello nos damos licencias (no todo el tiempo pero sucede) para dejar el trabajo incompleto. Eso sí, con las excusas debidas para mantener la conciencia adormecida. Para la obra del Señor se suele hacer lo menos. Para la obra del SEÑOR se suele poner condiciones para seguir en la comodidad.

La construcción de nuestro tabernáculo persona, es decir, la construcción de nosotros como tabernáculos donde habita el Espíritu Santo suele hacerse a conveniencia. Lo que me acomoda o lo que conviene a mi ritmo de vida. La verdad es que vivir bajo los parámetros del SEÑOR nos rompe el ritmo de vida que llevábamos. Nuestra vida nunca puede ser igual al volvernos pueblo del SEÑOR. Y no podemos pretender que haciendo las mismas cosas estamos construyendo como el SEÑOR lo requiere de nosotros.


La bendición de Moshé/Moisés sobre el pueblo fue la consecuencia de ver la obra, juzgar cada aspecto y encontrarlo todo en orden según lo que el SEÑOR dijo. Importante de resaltar: La bendición llega a nuestra vida cuando hacemos como el SEÑOR nos indica en sus instrucciones (Torah). Si llega poca bendición o nula bendición es porque realmente no estás obedeciendo. El SEÑOR te da para lo que trabajaste. Para lo que a tu poca obediencia le ajusta. Nunca te va a dejar abandonado cuando ya eres su pueblo. Pero tampoco va a recompensar la falta de obediencia a su Torah.

Es vital entender que mientras más nos alejemos del camino del Señor Yeshúa/Jesús y de su Torah más lejos estará la bendición y más expuestos estamos a las acechanzas del pecado, el cual tomará control de nosotros por extraviarnos más y más de la obediencia.


"Pero es que eso ya no me aplica a mi", usando la gracia como pretexto para no obedecer. Mientras esté escrito en la Biblia, todo es digno de leerse, y obedecerse. No puedes juzgar que obedecer y que no. Tu libertad no es elegir que obedecer, sino obedecer voluntariamente al SEÑOR. La Torah del SEÑOR es tan fácil en la medida en que tu y tu amor por el Señor lo quieran. Debemos recordar que la Torah nunca fue dada para salvación, sino para mantenerse en ella. Es decir, para no caer de la gracia.


¿Cómo construyes hoy? ¿Cómo va tu obra de construcción personal hasta el día de hoy? Podemos mejorar esta obra obedeciendo la Torah de Mashiaj/Mesías Yeshúa/Jesús, para que al ver nuestras vidas juzgue que ha encontrado todo de acuerdo a como lo mandó y nos bendiga por ello. La bendición viene no de la lástima o la caridad que Elohim/Dios tenga para con nosotros. Es el pago justo por obedecerle en amor y agradecimiento. Es la retribución prometida por seguir los pasos de Abraham: un hombre fiel que obedeció al Señor guardando sus estatutos, mandamiento y leyes (Génesis 26:4-5).


"Hoy estamos un día más cerca del Regreso de Nuestro Amado Señor Yeshúa/Jesús"


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